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Preparado para viajar

Tener diabetes añade complejidad a la planificación de unas merecidas vacaciones. Cambiar la rutina, estar en otra franja horaria, realizar más actividades, comer sobre la marcha o probar nuevas comidas puede afectar a la salud de las personas con diabetes. Querrás estar preparado para todo. Sigue los consejos que ofrecemos a continuación y ¡A disfrutar!.

Programa una visita con tu médico

Si tu viaje dura más de uno o dos días, programa una visita con tu equipo médico unas semanas antes de irte. Explícales tus planes de viaje y pregúntales si tienen alguna preocupación o recomendación.

Recibe las vacunas que necesitas o pide recetas médicas adicionales.

Pídele a tu médico que escriba una carta explicando que tienes diabetes y que incluya una descripción de tu tratamiento. Esta carta podría ser útil cuando tengas que pasar por los controles de seguridad, cuando vayas a una farmacia o en caso de que necesites la asistencia de otros profesionales de la salud cuando estés de viaje.

Infórmate con tiempo

¿Viajarás a otro país? Es una buena idea que aprendas  (o al menos te anotes en un papel) frases útiles en el idioma local, como “tengo diabetes” o “¿dónde está el hospital o la clínica?”. Investiga un poco y busca la dirección de al menos una clínica u hospital del país al que viajes que cuente con personal que hable tu idioma.

Si tienes previsto viajar en avión, incluso antes de hacer las maletas, busca y lee las normativas que tienen los aeropuertos que visitarás. La mayoría de los aeropuertos te permiten llevar lo que necesites, ya sean medicamentos, insulina, jeringas, microinfusoras de insulina, dispositivos de punción, medidores de glucemia  y todos los productos relacionados; como también alimentos para tratar los niveles bajos de glucemia, pero igualmente todo debe pasar por los controles de seguridad. Quizá los aeropuertos que visites no te pidan llevar una receta médica, pero si tienes una, es posible que ayude a contestar cualquier pregunta que te hagan durante el control. Ponte en contacto con el personal de los aeropuertos para saber si existen otras restricciones específicas y locales que debas cumplir.1

No intentes ahorrar espacio cuando hagas las maletas

Lleva suministros y medicamentos de más. ¿Cuánto tiempo te irás de viaje? Agrega suministros como si viajaras otras dos semanas más de las que tienes previsto y de esa manera estarás preparado para cualquier imprevisto con comodidad.

Si vas a viajar en avión o en tren, necesitarás un bolso de mano. Todos (de verdad, todos) los medicamentos, medidores, jeringas, tiras reactivas, materiales de la microinfusora de insulina, cualquier cosa que necesites, tienes que llevarlos encima. No solo es conveniente, sino que también es más seguro, ya que las bodegas por lo general no están climatizadas.

Las listas son importantes: incluye la información de contacto de tu médico, todos los medicamentos que tomas y las instrucciones de lo que necesitarías en caso de emergencia.

Es probable que ya estés acostumbrado a llevar contigo snacks (tentempiés), zumos o medicamentos. Recuerda llevar de más.

Para facilitar los controles de seguridad, mantén los materiales de autoanálisis y la medicación en sus envases originales. 

Es probable que durante el viaje camines más de lo normal, utiliza calzado cómodo.

Cambiar de franja horaria

Cuando viajas hacia el oeste, el día de viaje se hace más largo. Cuando viajas hacia el este, el día de viaje se hace más corto. Si utilizas insulina o tomas medicamentos por vía oral, es muy probable que necesites ajustar los horarios de tratamiento, incluyendo los snacks o tentempiés y las comidas, durante el trayecto hacia tu destino. Por lo general, para un día más largo necesitarás más comida y más medicamentos, y para un día más corto necesitaras menos de ambas cosas.2 Por esa razón, es recomendable que controles tu nivel de glucemia más a menudo ya que eso ayudará a mantenerte dentro de los rangos establecidos. Antes de viajar, consulta con tu médico y establece un plan para controlar la diabetes durante el viaje.

Durante el viaje

Durante el trayecto, no permanezcas sentado por mucho tiempo. Si es posible, levántate y estira las piernas o camina durante algunos minutos cada hora.

Mide los niveles de glucosa en sangre con más frecuencia de lo normal. Es probable que camines más y que pruebes nuevas comidas y estos cambios en la rutina pueden afectar tus niveles de glucemia.

Hablando de hacer más ejercicio, presta mucha atención a tus pies. Cambia a menudo los zapatos para evitar las ampollas y comprueba regularmente si hay rozaduras. Si tienes problemas en los pies debido a la diabetes, es recomendable que en la playa o en la piscina utilices calzado protector.

Si no estás seguro de qué es lo que hay en tu plato o en tu vaso, pregúntalo. Es importante que sepas cuántos carbohidratos estás ingiriendo.

Y lo más importante, ¡que tengas unas buenas vacaciones!

Sugerencias a tener en cuenta antes de viajar con diabetes

  • Consulta con tu médico para recibir vacunas o prescripciones médicas
  • Lleva en la maleta los suministros y medicamentos para otras dos semanas más de lo que dura tu viaje
  • Crea una lista de contactos: tu médico, la cobertura sanitaria y al menos un hospital del destino al que viajes

1 Clinical Diabetes. Flying with Diabetes. Available at: http://clinical.diabetesjournals.org/content/21/2/86.full Fecha de acceso: 19 de julio del 2016.

2 Diabetes UK. Travel. Available at: https://www.diabetes.org.uk/FAQ/Travel-questions/#anchor_4961. Fecha de acceso: 19 de julio del 2016.

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