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La diabetes afecta actualmente a 246 millones de personas en todo el mundo y se calcula que afectará a 380 millones de personas en el 2025.1 Aunque la diabetes afecta casi al 4% de la población mundial 2, muchas personas tienen muy poca información acerca de la enfermedad.
Existen dos tipos fundamentales de diabetes:
Hormona producida en las células beta del páncreas. El cuerpo utiliza la insulina para que la glucosa entre en las células, donde es utilizada para obtener energía.
Conocida actualmente como diabetes de tipo 1. En la diabetes de tipo 1, el páncreas no produce insulina o lo hace en cantidades extremadamente reducidas. Las personas diabéticas de tipo 1 deben suministrarse inyecciones de insulina para vivir.
Conocida actualmente como diabetes de tipo 1. En la diabetes de tipo 1, el páncreas no produce insulina o lo hace en cantidades extremadamente reducidas. Las personas diabéticas de tipo 1 deben suministrarse inyecciones de insulina para vivir.

La diabetes de tipo 2 representa más del 90% de todos los casos de diabetes1. En la diabetes de tipo 2, puede que el páncreas produzca suficiente insulina, pero el cuerpo no puede utilizarla adecuadamente. Esto se conoce como resistencia a la insulina. Es posible que en algún momento el páncreas deje por completo de producir insulina.
La diabetes de tipo 2 suele a aparecer en adultos, pero puede afectar a personas de cualquier edad.
Entre los factores de riesgo o características adicionales de la diabetes de tipo 2 se incluyen:
Como la diabetes de tipo 2 se desarrolla poco a poco y a menudo es difícil de detectar, muchas personas no son diagnosticadas hasta que aparecen varias complicaciones. Una tercera parte de las personas diabéticas padece la enfermedad sin que ésta se les haya diagnosticado todavía2.
En función de su gravedad, la diabetes de tipo 2 puede controlarse únicamente gracias a una dieta saludable y al ejercicio físico, medicación oral o con la ayuda de inyecciones de insulina, aunque en la mayoría de los casos lo ideal es una combinación de estas terapias. Realizar autoanálisis de su nivel de azúcar en sangre le puede ayudar a conseguir el éxito de su terapia.